Ginecomastia

Introducción

La ginecomastia es el desarrollo anormal de la mama en el varón. Puede ser uni o bilateral y normalmente con mayor predominio de la glándula mamaria respecto a la grasa.

            Durante la adolescencia puede existir una gienecomastia transitoria que suele revertir espontaneamente.

            Las causas son muy variables: idiopática (sin causa conocida), predisposición genética, hormonal (frecuente por la toma de anabolizantes en los gimnasios), medicamentosa (antiulcerosos, carditónicos…), alcohol, enfermedades (tiroideas, insuficiencia renal crónica…) o bien asociada al envejecimiento.

Técnica Quirúrgica

Si la ginecomastia es pequeña se puede realizar con anestesia local y sedación; si es más grande es mejor con anestesia general.

            Si la ginecomastia es verdadera, con desarrollo de la glándula mamaria, es necesario la extirpación quirúrgica mediante una incisión periareolar inferior, dejando siempre una “pastilla” de glándula pegada a la areola para evitar el hundimiento antiestético. Dejamos un drenaje aspirativo, durante 24h, a no ser que sea muy pequeña; se realiza sutura por planos e intradérmica y se coloca la faja de presoterapia, que la llevará de 3 a 6 semanas. El paciente se puede ir de alta en el mismo día o al día siguiente. La sutura de retira a los 9 días. El movimiento de los brazos debe ser de forma progresiva, aunque aquí no tocamos el músculo, a diferencia de las prótesis de mama, por lo que la recuperación es más rápida.

            Cuando existe un importante componente graso realizamos lipoescultura de toda la zona pectoral y si es necesario extirpamos también la glándula de forma concomitante.

            En los casos en los que el paciente presente clara flaccidez de piel asociada, realizamos también una pexia (extirpación de la piel sobrante), bien periareolar o con prolongación lateral ( a diferencia de la mujer que se hace vertical) y se termina con sutura intradérmica, que se retiran a las 2 semanas.

Posibles Complicaciones

Lo normal es no tener ninguna complicación.

            La complicación inmediata más frecuente es el hematoma (nosotros hemos tenido 2 en 25 años), bien porque no se haya dejado drenaje o porque se haya coagulado y no drene, o porque haya perdido el vacío. Se realiza extracción del hematoma, hemostasis, nueva sutura, drenaje y la faja de presoterapia.

            A largo plazo puede ser la ligera depresión de la zona areolar o periareolar, por extirpar demasiada glándula o por pile sobrante o con poca elasticidad; por eso esta intervención, aunque entre también dentro de la Cirugía General, debe ser siempre realizada por un Cirujano Plástico. También, a largo plazo, puede crecerle de nuevo algo la glándula, si persisten los factores causantes.