Lifting facial

Introducción

El envejecimiento facial es un proceso degenerativo progresivo que produce un incremento de la flaccidez o laxitud de la piel y tejidos profundos de la cara y cuello, por acción de la gravedad (cuando la paciente se tumba se mejora muchísimo). En este proceso donde intervienen varios factores causantes (elasticidad de la piel, adelgazamiento, edad…), el deterioro progresivo de los tejidos cambia la forma y la expresión de la cara y el cuello. El esqueleto no se modifica; las personas que tienen pómulos grandes los tendrán toda la vida; lo que ocurre es que los tejidos se descuelgan por delante, así como la piel por el reborde mandibular, deformando la cara y el cuello.La solución no es, por tanto, hinchar la cara con rellenos o implantes sino tensar la piel y la fascia muscular reponiendo los tejidos en su sitio.

Técnica Quirúrgica

Aunque sea una intervención laboriosa que además suelen conllevar la blefaroplastia y a veces el tratamiento de la papada concomitantes, no tiene una recuperación tan incapacitante como la gente piensa. Al contrario, es mucho más llevadera que un peeling profundo o dermoabrasión con  láser, donde al quemar la piel, ésta permanece durante meses con cambio de coloración; en cambio en el lifting, en un par de semanas, la paciente tiene muy buena apariencia, aunque la cara esté todavía inflamada, más bien redondeada, cosa que se agradece en pacientes con rostro más afilado.

            El planteamiento varía ligeramente si se trata del hombre o de la mujer, ya que en el varón variamos ligeramente la incisión para conservar la forma de la patilla.

            En términos generales la incisión empieza en el pelo, por encima del pabellón auricular, más o menos larga si pretendemos o no subir las cejas, continúa por el pliegue que hay por delante de la oreja (o bien por el borde del trago) y sigue rodeando el lóbulo hacia el pliegue posterior de la oreja, entrando si es necesario otra vez en cuero cabelludo, dependiendo de la flaccidez del cuello.

            Una vez despegada la piel, tensamos la fascia que cubre los músculos de la cara y cuello, para que el resultado sea más duradero, por encima y por detrás del pabellón auricular,  a continuación extirpamos la piel sobrante y realizamos sutura intradérmica en las zonas visibles. Como hemos comentado, solemos hacer la blefaroplastia conjuntamente así como el tratamiento de la papada. Si existen bandas inestéticas en el cuello realizamos también una plastia de las mismas.

Dejamos drenajes aspirativos por la zona posterior, a nivel del pelo y colocamos la faja de presoterapia. Al día siguiente, retiramos los drenajes y damos de alta al paciente.

            En el caso del lifting frontal o coronal, valoramos la anchura de la frente, para decidir si realizamos la incisón por dentro del pelo (frente estrecha) o pretriquial (por el borde del pelo) en casos de frenta amplia, para no hacerla todavía más ancha.

Preguntas Frecuentes
¿Cuanto dura el resultado?
¿ Cuando está indicado el lifting y cuando el peeling o láser?
¿Se puede hacer al mismo tiempo que el lifting un peeling facial o láser?
Posibles Complicaciones

            La más frecuente a corto plazo es el hematoma; en tal caso se retira algún punto del pelo en la zona posterior y se drena.

            A medio plazo algunas personas se quejan de acorchamiento que suele ir recuperándose en los primeros 6 meses, salvo que haya lesión importante de una rama del facial. También puede haber inflamación que tarde más en bajar en un lado que en el otro, muchas veces, al igual que ocurre con los párpados, la paciente duerme más sobre un lado, con el que obviamente se levanta más inflamado.