Mamoplastia de Reducción

Introducción

            Al volumen excesivo de los senos se le denomina hipertrofia mamaria. Las mamas demasiado grandes pueden acarrear problemas físicos, cervicales y de espalda,y psíquicos en grado variable. En la primera consulta se evalúa el tamaño y la forma de las mamas, en comparación con la altura, anchura y deseo de la paciente, tomando las medidas necesarias.

Técnica Quirúrgica

            Dependiendo de la distancia que haya que subir el CAP (complejo areola-pezón) utilizaremos una u otra técnica. Si la paciente es fumadora, es imprescindible que deje de fumar, al menos una semana antes y después de la intervención, ya que el colgajp que lleva el CAP tiene que tener la mejor vascularización posible y la carboxi-hemoglobina de los fumadores interfiere en el transporte de oxígeno a los tejidos.

            La gran hipertrofia se denomina gigantomastia; en este caso, para evitar problemas no se suele hacer colgajo sino injerto libre del CAP; la diferencia fundamental estriba en que se pierde totalmente la sensibilidad.

            Las lineas de cicatriz en la reducción mamaria comprenden la periareolar (la areola se recorta a su tamaño normal), la vertical y la del pliegue submamario, más o menos larga, dependiendo de la cantidad de mama que se extirpe. Teniendo en cuenta la base o anchura de la mama, la cantidad de hipertrofia, los deseos de la paciente y las posibilidades quirúrgicas, se conformará la nueva mama con el tamaño más apropiado posible.

            La intervención, con anestesia general, suele durar de dos horas y media a tres horas y media, dependiendo de tipo de hipertrofia, ya que realizo personalmente todas las suturas intradérmicas. Dejamos drenajes que retiramos a las 24h y la paciente se puede ir a casa si todo marcha favorablemente. El posoperatorio es menos doloroso que en la mastopexia con implantes, ya que aquí no tocamos el músculo. Las suturas las retiramos a partir de las dos semanas.

Al principio, como en cualquier intervención, las cicatrices están enrojecidas para ir palideciéndose progresivamente, al tiempo que se remodela la mama y va adquiriendo mejor forma. Si vemos que las cicatrices se vuelven hipertróficas y molestas, prescribimos los apósitos especiales para cicatrización patológica durante algunos meses.

Preguntas Frecuentes
¿Son permanentes los resultados?
¿Quedan cicatrices visibles?
Posibles Complicaciones

            En el posoperatorio inmediato hay que prestar atención a que no se produzca hematoma y a la coloración de la areola-pezón, ya que, aunque es infrecuente, por la tensión puede verse comprometido el drenaje venoso o el riego del CAP y producirse una necrosis parcial o total del mismo. Si al final de la intervención el CAP no recupera la buena coloración, hay que desmontar la intervención y realizar injerto libre del mismo.

            Durante las primeras semanas puede producirse alguna pequeña dehiscencia de la sutura en el los puntos de máxima tensión, que cicatrizará por segunda intención (realizando curas) en una o dos semanas, sin mayor trascendencia.

Con el tiempo, si existe mala calidad de piel, cambios de peso (adelgazamiento o embarazo), pueden ceder más fácilmente las mamas, pudiendo precisar una futura revisión quirúrgica.

            Durante los primeros meses puede haber parestesia o pérdida de sensibilidad, que suele recuperarse o no con el tiempo,  así como trastornos para la lactancia, ya que al realizar el colgajo para subir el CAP seccionamos fibras sensitivas y conductos galactóforos. Si hay que realizar injerto libre del CAP, como ya hemos comentado, la pérdida de sensibilidad es permanente.