Otoplastia

Introducción

            La otoplastia es una intervención muy demandada por el complejo que ocasiona tanto a hombres como a mujeres, niños y adultos.

            Esta deformidad presente desde el nacimiento no suele constituir un problema hasta que el niño toma consciencia y sufre la burla de los compañeros, por eso en los niños está indicada la intervención cuando los padres aprecian que empieza a aparecer el complejo. A partir de los siete años la oreja ha adquirido practicamente el tamaño de la oreja adulta y ya se puede operar.

            Existen múltiples malformaciones del pabellón auricular, aunque la más frecuente es la deformidad del antehélix y la concha, dando lugar a las llamadas orejas en soplillo o aladas.

Técnica Quirúrgica

            La otoplastia es una intervención que se puede realizar con anestesia loca, local y sedación o general, si el niño es pequeño.

            Toda la intervención se realiza por detrás para que la cicatriz quede escondida. Se extirpa una elipse de piel, se trabaja mallando y plicando el antehélix para darle la curvatura deseada y se extirpa una media luna de concha para contribuir a aproximar la oreja, realizando suturas internas con material irreabsorbible, para que aguanten la tracción, ya que el cartílago tiene memoria, y sutura intradérmica exterior. Finalizamos con un vendaje almohadillado que se cambia en consulta a las 24-48h por una felpa o cinta ancha, que tendrá que llevar unas tres semanas y después sólo uso nocturno durante 3-4 semanas. La sutura intradérmica se retira a las dos semanas.A partir de las tres semanas ya tienen buena forma las orejas, aunque seguirán mejorando durante los primeros meses.

Preguntas Frecuentes
¿ Cuando me puedo lavar la cabeza?
¿Cuando puedo incorporarme al trabajo?
¿ Se puede reducir el tamaño de la oreja?
Posibles Complicaciones

         La otoplastia es una intervención muy agradecida, ya que desde el primer momento las orejas ya no están despegadas, aunque durante los primeros días pueden estar amoratadas e inflamadas.

            Hay que realizar buena hemostasia para prevenir el hematoma, que puede ser la complicación más frecuente (una vez que se pasa el efecto vasoconstrictor de la adrenalina), ya que el vendaje tampoco puede ser demasiado compresivo.

            A largo plazo, a veces alguna oreja puede ceder algo, sobre todo en la parte superior, en comparación con la otra, sobre todo si había alguna asimetría; en tal caso, se pude corregir facilmente con anestesia local.

            También puede ocurrir, a partir del año, que algún cabo de los puntos internos irreabsorbibles, molesten, al ser la piel tan fina en la zona retroauricular y haya que extirparlo con anestesia local, en la propia consulta.