Rinoplastia

Introducción

La nariz nunca llama la atención por “bonita” sino por “fea”: demasiado grande con giba o caballete, demasiado caída, demasiado ancha…,que la hacen desproporcionada con la cara.

            Hay pacientes que llegan con una foto de alguien famoso para que le dejemos la nariz igual; pero cada nariz es diferente (algunas tienen una piel muy gruesa o punta muy ancha) y el Cirujano Plástico no puede transformar la nariz siempre, en la que cada persona desee; sino corregir aquellos aspectos que la afean, que la hacen desproporcionada o que no están en armonía con el resto de la cara. Hay narices con resultados más espectaculares, como la típica nariz aguileña de piel fina y punta algo caída, y otras con cambios menos evidentes,sobre todo a corto o medio plazo, como las narices anchas de piel y punta gruesa sin caballete, donde el resultado será más limitado.

            Además del componente estético, el Cirujano Plástico deberá valorar también el lado funcional importante para la buena ventilación, permitiendo el paso del aire sin dificultad.

Técnica Quirúrgica

Normalmente la intervención la realizamos con anestesia general, salvo que se trate de un pequeño retoque o cirugía de la punta nasal que se pueda realizar con anestesia local pura, ya que estamos trabajando sobre las fosas nasales y si el paciente está sedado sin estar intubado y taponado puede producirse una broncoaspiración.

            En la mayoría de los casos realizamos la rinoplastia cerrada, es decir, sin hacer incisiones visibles en el exterior, trabajando por dentro de los orificios nasales; así rebajamos el caballete o giba osteo-cartilaginosa, remodelamos la punta, realizamos la fractura de huesos propios y si es necesario tambien hacemos la septoplastia. Dejamos la rinoplastia abierta (seccionando la columela o puente de piel entre las dos narinas), para los casos más complejos: desviaciones importantes de tabique, rinoplastias secundarias complicadas por los tejidos fibrosados, correciones importantes de la punta con asimetrías, etc.

            El Cirujano Plástico tiene que preveer que el dorso de la parte ósea (posterior) puede bajar algún milímetro con el tiempo, por la reabsorción, al contrario que la parte cartilaginosa (anterior, detrás de la punta nasal) que, por el contrario suele crecer algún milímetro. Aun así, no nos gusta dejar esas narices demasiado rebajas y respingonas que delatan que están operadas.

            El posoperatorio de la rinoplastia no es apenas doloroso, puede estar mas o menos inflamada o amoratada la cara, pero sólo con algunas molestias y la incomodidad de tener la nariz taponada las primeras 24-48h, respirando por la boca como cuando se está acatarrado.

            La férula nasal se puede retirar entre los 7 y los 12 días, dependiendo de los casos, teniendo en cuenta fundamentalmente la estabilidad de los huesos propios al final de la intervención y si hay o no septoplastia concomitante.

            A partir de las 3 semanas, que habrán desaparecido los cardelanes, la apariencia será bastante buena aunque todavía la nariz estará inflamada. De forma progresiva irá disminuyendo esta inflamación durante los primeros meses, aunque hay pequeños cambios de remodelación del dorso nasal, como hemos comentado, hasta los ocho o nueve meses; por eso esperamos un año para sacar las fotos del resultado final.

Preguntas Frecuentes
¿Me cambiará la expresión de la cara?
¿ Debo operarme con un Cirujano Plástico o con un ORL?
Posibles Complicaciones

            Lo habitual es que no ocurra ninguna complicación. En algún caso puede sangrar más de la cuenta; en tal caso se cambia el taponamiento para hacer hemostasia y que el paciente se encuentre en reposo, sin mover la cabeza durante una hora.

           A largo plazo, hay que valorar, como ya hemos comentado el dorso nasal, por si crece algo la zona cartilaginosa del supratip, o si hay algún pequeño resalte óseo, o alguna ligera desviación. En tales casos se puede retocar, a partir del año. Otra cuestión es que las expectativas del paciente no coincidan con las del Cirujano Plástico, por eso hay que explicar claramente antes de la intervención lo que se puede y lo que no se puede conseguir.